29 abr. 2011

LA SEO






La Seo o Catedral de San Salvador de Zaragoza es uno de esos ejemplos de la riqueza patrimonial e histórica de España. El edifico actual no sólo se sitúa sobre un lugar de culto antiquísimo sino que ha sido empleado por diversas religiones. Además la catedral actual también es un rosario de construcciones y reconstrucciones que hace de ella una iglesia ecléctica con partes de los más variados estilos: románico, mudéjar, gótico, renacentista y barroco.
En el solar de la Seo existió un templo romano, el mayor de la Zaragoza romana y uno de los más grandes de Hispania. En tiempos del reino visigodo, este templo pagano fue sustituido por la iglesia ya cristiana de San Vicente.
Poco duraría el culto cristiano, pues en el siglo VIII, tras la invasión árabe, se construyó la mezquita aljama musulmana, que a su vez fue ampliada en los siglos IX y XI, espcialmente en tiempos del Reino Taifa de Zaragoza.
Tras la conquista aragonesa, esta mezquita fue consagrada al culto cristiano sin reformas importantes.
Sería a mediados del siglo XII cuando se acomete la construcción del templo románico, orientado anómalamente al norte, como un edificio de planta de cruz latina, de tres naves, crucero y tres ábsides semicirculares.
De esta iglesia románica sólo han sobrevivido la parte inferior del ábside central y el absidiolo lateral. Afortunadamente se pueden ver algunas preciosas ventanas con columnas figuradas. Más interesante es el interior con una excelente colección de escultura románica. Esta Seo románica continúa su construcción durante el siglo XIII.
A partir del siglo XIV se activa un gran impulso constructor ya en estilo gótico mudéjar. Se elimina la iglesia románica menos la cabecera y durante este siglo y el siguiente se agranda el templo. Se sobreelevan los ábsides y las naves, ya en estilo gótico, con pilares fasciculados y bóvedas de crucería.

En el crucero se elevó el primer cimborrio que fue terminado en 1376 pero se derrumbó pocos años después. Benedicto III, el papa Luna, mandó reconstruirlo con forma de tiara papal y de nuevo se vino abajo a finales del siglo XV.
A la tercera fue la vencida y el cimborrio actual se levantó en el siglo XVI (1505-1520) por Juan Botero que creó una bellísima linterna, a base de una estrella de ocho puntas. También en este siglo se ampliaron las tres naves a cinco y se alargaron dos tramos a los pies, adquiriendo planta de salón.
Por último diremos que la portada principal de la Seo de Zaragoza es del siglo XVIII, dentro de las pautas de un barroco clasicista y contenido. La torre de la Seo de Zaragoza se construyó entre 1681 y 1704 y fue embellecido a finales del siglo XVIII.



















La mejor información en internet la he encontrado en los siguientes enlaces.

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27 abr. 2011

SANTUARIO DE LOYOLA

En el término municipal de Azpeitia, en el valle de Iraurgui, a la orilla del río Urola se levanta solemne el Santuario de Loyola.

Impresionante conjunto monumental construido entre los siglos XVII y XVIII en torno a la Casa-torre de los Loyola donde nació san Ignacio de Loyola en el año 1941. Fundador de la Compañía de Jesús. En esta Basílica se convirtió en 1521. De estilo barroco y planta circular, está rematada por una majestuosa cúpula de 24 metros de diámetro y 65 metros de altura y una airosa linterna.

Fue diseñada por el insigne arquitecto italiano Carlo Fontana, discípulo de Bernini, y realizada por los maestros vascos Zaldua, Lecuna e Ignacio Ibero. Fue inaugurada en el año 1738. Cuenta Además con otra importante joya, el órgano romántico de la afamada casa Cavaillé-Coll.
 El conjunto lo conforman:


LA SANTA CASA

Loyola es un enorme Santuario que, como veremos, además de su edificio principal, cuenta con otras instalaciones fuera de él. Pero todo este conjunto está edificado en torno a una reliquia que lo justifica: la Casa Torre medieval en la que Íñigo de Loyola, el futuro San Ignacio, nació en 1491 y se convirtió a Dios en 1521. El corazón de Loyola es esa Casa Torre, solar del linaje de Oñaz y Loyola, que hoy se conoce como la Santa Casa.
De época medieval, está acondicionada de manera que permite conocer cómo se desarrollaba la vida cotidiana de la familia de San Ignacio.
Angulo exterior nordeste: comienzo de la visita. En esta Casa Torre de Loyola nació en 1491 San Ignacio, autor del Libro de los Ejercicios y fundador de la Compañía de Jesús, y en ella se convirtió en 1521. Hoy la Casa Torre está engastada como una reliquia, entre una Basílica circular y el ala izquierda de un Colegio, pero desde su ángulo nordeste se pueden contemplar, íntegras y exentas, dos de sus fachadas.

Desde el exterior, lo que más resalta en la antigua Casa Torre es su neta división en dos partes superpuestas:

1- La mitad inferior, de piedra, casi ciega de huecos: una verdadera fortaleza, edificada a finales del siglo XIV por el tatarabuelo de Iñigo, Beltrán Ibáñez de Loyola.

2- La mitad superior
, de ladrillo, con numerosas ventanas y cuatro garitones ornamentales en los ángulos, adornada con festones de lacerías mudéjares: un palacio más que una torre militar. Es una reconstrucción realizada en 1460 por el abuelo de Iñigo, Juan Pérez de Loyola, a la vuelta del destierro al que, por levantisco, había sido condenado por el Rey de Castilla.

Un grupo de bronce a la izquierda de la puerta reproduce el momento en que Iñigo de Loyola, herido gravemente en la defensa del castillo de Pamplona, llega a su casa natal. Esto sucedía a finales de junio del año 1521.
Se trata de un hombre en crisis: no sabe si va a sobrevivir; no sabe si podrá seguir su carrera militar y cortesana. Menos aún sabe que durante su convalecencia en Loyola Dios le espera, para llevarle a poner en cuestión el planteamiento general de su vida, y hacerle experimentar una profunda conversión.
Las consecuencias de esta conversión dejarán honda huella en la historia de la Iglesia, y harán de esta Casa Torre la Santa Casa.

La piedra de armas de Loyola, colocada sobre la puerta, muestra una olla colgada de los llares y flanqueada de dos lobos rampantes.
En tiempos de Iñigo, el linaje y las armas eran dobles:
- las armas de Oñaz (siete bandas rojas o de gules sobre campo de oro).
- las armas de Loyola (la olla colgada de los llares, y los lobos rampantes, sobre campo de plata).

LA IGLESIA-BASÍLICA

En el centro del Santuario de Loyola se alza una imponente iglesia, dominada por una cúpula, y precedida por un amplio pórtico decorado en estilo churrigueresco, modalidad exuberante del barroco español. Con ella, una época de sensibilidad distinta de la nuestra expresó acertadamente el pasmo que le producía la entrega a Dios de Iñigo de Loyola.


SANTUARIO

Es un conjunto de edificios que flanquean la Basílica formando dos grandes alas que suman 150 metros de longitud. Con estas dos alas, y con su cuerpo posterior a manera de cola, el conjunto asemeja a una gigantesca águila de piedra.

Historia y contenido del Santuario de Loyola.

De acuerdo con la sensibilidad de la época que había encerrado en grandes templos las tumbas de los Apóstoles, la Porciúncula de Asís y la Santa Casa de Loreto, se decidió engastar la reliquia que era la Casa Torre, considerada ya como la Santa Casa, dentro de un gran relicario. Para su edificación,  el P. General de la Compañía, Juan Pablo Oliva (1664-1681) encargó el proyecto al arquitecto italiano Carlo Fontana (1634-1714), discípulo de Bernini. Fallecido en 1681 el Padre Oliva, su sucesor, el P. Carlos de Noyelle (1682-1686), remitió el proyecto a Loyola con orden de ejecutarlo al pié de la letra.

El gran edificio diseñado por Fontana y hoy realizado, presenta una fachada de 150 metros de anchura. En su centro hay un gran templo circular, cubierto por una cúpula asentada sobre un tambor y rematada por una linterna. A sus lados se extienden dos grandes alas, y se prolonga por detrás con un cuerpo central. Las tres plantas que se superponen en este conjunto están dominadas por cuatro áticos, dos por cada ala. Esta maciza estructura, cuya estética depende del equilibrio de los volúmenes, del reparto de los huecos, y de la calidad y los tonos del mármol gris o rosado con que esta realizada, estaba interiormente aligerada en el proyecto original por cinco grandes patios interiores.

Sobre el plano, este conjunto, hoy realizado con algunas modificaciones, se presenta como una gigantesca águila de piedra, en la que la reliquia que es la Santa Casa está engastada y como cobijada entre el templo circular y el ala sur. Hemos dedicado ya un amplio espacio para presentar el exterior y las cuatro plantas de la Santa Casa, ese núcleo esencial del Santuario de Loyola.

Al otro lado del templo circular, un espacio simétrico con respecto a la Santa Casa está reservado a los herederos del Señorío y mayorazgo real de Loyola.

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20 abr. 2011

CASTILLO DE OLIVENZA

El castillo fue levantado por la Orden del Temple a la que Alfonso IX había cedido la aldea como pago por su ayuda en la conquista de la Taifa de Badajoz. Tras pasar a manos portuguesas,  don Dinís lo amuralló en 1298.
 Más tarde, en 1488, Juan II de Portugal ordenó levantar la torre del homenaje, que resultó ser la más alta de Portugal. Tras pasar por manos portuguesas, españolas y francesas, Olivenza pertenece al reino de España desde 1801. Resultó muy dañado durante la guerra de Independencia y por el abandono posterior, pero en 1975, el castillo fue restaurado y se convirtió en sede del museo etnográfico de la ciudad.


Historia

En 1228, el castillo fue recuperado por los templarios de las manos musulmanas. A lo largo del siglo XIII, alternó etapas de dominio portugués con español. En el siglo XVI, por el crecimiento que experimentaba la población, se amplió su perímetro. En 1801, se convirtió en plaza española y, en 1811, los franceses se hicieron con ella, pero fue nuevamente reconquistada: primero por los anglo-portugueses y luego por los españoles.


Es curiosa la inscripción que nos aparece en una lápida colocada hoy en el Ayuntamiento. Esta inscripción surgió con el rey portugués Don Dionis después de que la plaza fuera abandonada por la Orden del Temple en 1306. Hace referencia a la fecha en que fue construido el castillo y al nombre de quien lo mandó edificar.

Descripción

Como elementos defensivos, destacan sus enormes y recias torres sin apenas vanos y con pequeñas aspilleras desde donde se disparaban las flechas. La muralla, del siglo XIV, protegía de la amenaza exterior. Sus muros se caracterizan por su enorme grosor y altura. No hay almenas en los muros pero sí aparecen matacanes defensivos en sus torres.


La torre del homenaje la mandó construir Juan II. Tiene 36 m de longitud y 18 m de lado. Se accede a ella por medio de 17 rampas con cubierta de bóveda. Presenta tres pisos de los cuales destaca el último por su decoración con capiteles y por sus ornamentos arquitectónicos. En la parte superior, se sitúa la terraza con matacanes.


Esta construcción tuvo tres puertas. Destaca la puerta de Alconchel que está formada por dos torreones circulares que enmarcan una puerta con arco de medio punto abovedado; no aparecen elementos decorativos. Otra puerta es la del Calvario que presenta arco de medio punto y que está rematada en un frontón partido en su parte central para albergar elementos ornamentales.

Materiales

Los muros del edificio están hechos en mampostería y los ángulos en sillares bien trabajados y perfectamente escuadrados; esto nos permite distinguir claramente una parte de la otra. El material utilizado es la piedra; sin embargo, en algunas partes del edificio, este material se alterna con el ladrillo que es de clara reminiscencia árabe.

Estado de conservación

A pesar de los avatares históricos que ha tenido pasando de manos portuguesas a españolas y viceversa, el estado en que se encuentra el edificio es bueno. Durante el siglo XIX. En 1975, se abordó su restauración para conseguir la imagen que había tenido en tiempos pasados y para convertirlo en el museo de la ciudad.

Protección

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.


19 abr. 2011

CATEDRAL DE SANTIAGO








Este singular edificio es sucesor de otros anteriores que sirvieron para albergar y dignificar los restos del Apóstol descubiertos en "Compostela" (Campo de Estrellas) a comienzos del siglo IX, como las iglesias que en diferentes momentos mandaron construir los monarcas Alfonso II, Alfonso III y Bermudo II.


A lo largo de las décadas siguiente y ya bajo el auspicio de Diego Gelmírez las obras mantuvieron un ritmo intermitente en función de diferentes conflictos de la época.
Se puede decir que la mayor parte de la Catedral estaba construida hacia el 1122.
Capitel interior de la catedralComo otras grandes catedrales en el Camino de Santiago de Francia (Tolouse, Conques...) el edificio se concibió como una armoniosa cruz latina de tres naves y crucero también de tres naves.
Los arcos formeros y fajones apoyan sobre pilares de sección cuadrada con cuatro semicolumnas adosadas con capiteles vegetales, muchos de ellos, pero algunos historiados de extraordinaria belleza.
La cabecera de la Catedral de Santiago de Compostela incorporaba girola y cinco capillas radiales.
Todo el alzado del templo se adornaba de tribuna por lo que el aspecto vertical y palaciego de la iglesia se intensificaba.
En los hastiales del crucero había fachadas y puertas monumentales. De la del norte (fachada de la Azabachería) sólo han quedado algunos restos.
Mejor conservada está la de las Platerías con sus dos grandes puertas y un mareante conjunto de esculturas en algunos casos colocadas anárquicamente.
Puerta de las Platerías
Apóstol Santiago
El misterioso Maestro Mateo comenzó su intervención en 1168 y se ocupó de los últimos tramo de la nave y de la construcción de la cripta que soportaría el famoso y majestuoso Pórtico de la Gloria, además del coro del que han perdurado importantes piezas.
Pórtico de la Gloria
Este conjunto monumental creado como entrada occidental y principal de la catedral de Santiago de Compostela es uno de los más grandes monumentos románicos del mundo y paradigma de la evolución que durante la segunda mitad del siglo XII sufre el románico hacia el naturalismo gótico.
Lamentablemente, los aires barrocos del siglo XVIII desvirtuaron exteriormente la originalidad románica.
Se sustituyó la facha de la Azabachería y se cubrió la gran fachada occidental con la la del Obradoiro, entre otros muchos cambios y transformaciones que dificultan externamente intuir la grandeza de esta majestuosa catedral.
Santiago de Compostela: Santa María del Sar
La catedral de Santiago de Compostela no es el único monumento románico de la ciudad. En las afueras, se encuentra la Colegiata de Santa María del Sar.
Colegiata del Sar. Santiago de CompostelaEs un edificio de gran porte, con tres naves rematadas en cabecera tripartita de gran belleza gracias a su equilibrado ábside poligonal con ventanas y columnas.
La fachada occidental es muy austera y el muro norte está tapado por los enormes arbotantes que tuvieron que construirse en época posterior para evitar su desplome.
En el interior lo más inmediatamente perceptible es la acusada desviación de los arcos formeros y pilares hacia el exterior, posiblemente por la acción de filtraciones de agua del Río Sar. No debemos dejar de ver el interior del ábside central con sus proporcionadas arquerías murales superpuestas.
Claustro de la Colegiata del Sar
El claustro conserva un ala de estilo románico también alterado por contrafuertes. Sus arcos son de gran barroquismo por sus arquivoltas repletas de motivos florales y geométricos.