28 sept 2011

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

En el término municipal de Bermeo, (Vizcaya) se encuentra uno de los paisajes naturales mas bonitos de España. La carretera que lleva hasta Bakio recorre la costa bravía del cantábrico. En un punto nos quedamos boquiabiertos al contemplar el escenario que la naturaleza nos presenta. Dos islotes rocosos frente a la agreste costa vizcaína. Uno de ellos, el peñón de Aketze, se encuentra aislado. El otro se une a tierra firme por un estrecho puente construido sobre las rocas. En lo alto de este islote hay una ermita dedicada a San Juan. Para llegar a ella hay que subir los 231 escalones que, serpenteando el peñón, nos conducen hasta la cima a 150 metros sobre el mar.
LA ERMITA
 Data del siglo X y muchos dicen que tiene origen templario. En su emplazamiento hubo en tiempos plenomedievales una fortaleza ya desaparecida. De ahí su nombre de "Gaztelugatxe", que en vascuence significa "castillo áspero" según la interpretación del antropólogo Julio Caro Baroja.
El que a mediados del siglo XI fuera señor de Vizcaya, D. Íñigo López, donó la ermita al abad del monasterio de SAN JUAN de la Peña (Jaca, Huesca).
 Muchas vicisitudes ha sufrido a lo largo de su historia. A finales del siglo XVI fue saqueada por el corsario Francis Drake. Ha sufrido varios incendios, el último -provocado por "algunos" vecinos del propio Bermeo- en noviembre de 1978, que la destruyó por completo.
 La ermita que hoy podemos ver es la reconstrucción de 1980.
El edificio es de suma sencillez.  Planta rectangular, una sola nave, contrafuertes al exterior y ábside poligonal. Está realizada en mampostería, con cubierta  a dos aguas, y posee espadaña de sillería. Bajo esta se aprecia un  relieve de San Juan Degollado.
 La entrada al templo es bajo arco de medio punto adelantada ligeramente. 
En el interior llaman la atención tres exvotos de navío que cuelgan del techo y que han dejado ahí marinos, arrantzales,  que se han salvado de algún naufragio.  Peculiar decoración  la ofrecida por la proa de un barco que adorna el altar y los cuadro de marinas por toda la ermita.

La tradición cuenta que Juan el Bautista llegó a tocar tierra en este punto de la costa vasca dejando sus huellas marcadas en la roca en cuatro lugares diferentes:
- En el arco de San Juan en el propio casco urbano de Bermeo.
- Junto al caserío Itsasald.
- En el alto de Burgoa.
- Junto al caserío de Ermu.







1 sept 2011

PALACIO-CASTILLO DE OLITE

En la que fuera la última capital del reino de Navarra, la localidad de Olite, se alza un precioso castillo-palacio.
La idea original de su construcción es del rey de Navarra Carlos III "el noble" que comienza en 1399 aprovechando una fortaleza de origen romano. 
Su construcción no fue "de tirón", y la obra es fruto de la consecución de varias etapas, por lo que  el conjunto tiene un encantador diseño desordenado. Se suceden las salas, los corredores, los patios de una manera que al visitante le viene a parecer un delicioso laberinto.
  A grandes rasgos se pueden diferenciar dos partes:
-El palacio viejo, de planta rectangular, una torre en cada esquina, altos muros que rodean un patio interior.
- El palacio nuevo, de planta desorganizada pero que alberga "el palacio de la reina" con su "torre nueva", la "sala de los arcos", la iglesia gótica de "Santa María la real"...
Sufrió un pavoroso incendio intencionado, ordenado por Espoz y Mina durante la guerra de independencia para evitar que se instalaran allí las tropas francesas.
El aspecto que hoy día nos presenta es el de un maravilloso decorado para rodar películas medievales. Visitándolo parece que en cualquier momento nos vamos a topar con un caballero con armadura, una bella princesa o  que al entrar en una estancia nos encontremos en un festín, con bufones y mastines a los pies del señor del castillo.
Este aspecto es el resultado de una severa reconstrucción comenzada en 1937 y que duraría  gran parte del siglo XX, Aunque esta reconstrucción no le confiere el aspecto original que tenía hace quinientos años,  sí  ha dejado su espectacular y formidable esencia. No en vano es considerado como uno de los mejores ejemplos del gótico de toda Europa.
Muy discutida ha sido la coronación en pizarra de algunas de sus torres al modo y manera de las reconstrucciones acometidas el los castillos de todo el sur de Francia.
 
 
1- Patio de Armas15-Torre de los Cuatro Vientos
2-Habitación de la Guardia
3-Sala Abovedada16-Torre del Portal de Fenero
4-Sala de los Arcos 17-Torre del Aljibe
5-Torre del Homenaje18-Torre del Retrait
6-Cuarto de las Damas 19-Torre de las Tres Coronas
7-Sala de la Reina20-Depósito de Hielo
8-Tocador de la Reina21-Capilla de San Jorge
9-Salón del Rey22-Patio de la Morera
10-Sala Mudéjar o de los Yesos23-Iglesia de Santa María la Real
11-Galería del Rey o Dorada24-Palacio Viejo o de los Teobaldos
12-Patio de la Pajarera
13-Galería de la Reina o Claustrillo
14-Torre de la Atalaya y Jardín del Cenador
 El acceso a la detallada descripción de cada una de estas dependencias lo tenéis en los siguientes enlaces:
ENLACE 1 PARA LA PLANTA BAJA.





Las fotografías que ilustran esta entrada las he encontrado en internet, ignorando si tienen derecho de autor. Si usted sospecha que he faltado a su decerecho por este concepto, no tiene más que hacérmelo saber en un comentario en la entrada y la imagen en cuestión será eliminada.

4 ago 2011

SAN FRUTOS


Frutos nació en Segovia el año 642. Sus ricos padres tubieron otros dos hijos, Engracia y Valentín.
 La segunda mitad del siglo VII nos presenta una Península Ibérica cristiana y con las diferencias etnográficas entre visigodos e hispanorromanos totalmente disueltas.
 Frutos y sus hermanos recibieron de sus padres una formación profundamente cristiana. Quedaron huerfanos prematuramente y recibieron en herencia una inmensa fortuna.
Fueron por ello víctimas de las envidias de su entorno. Los vicios y maldades que les rodeaban provocaron la repulsa de los tres jóvenes, tanto así que Frutos, con apenas quince años, propuso a sus hermanos vender todas las propiedades y marchar lejos para llevar una vida eremítica.
 Y así hicieron. Repartieron todo entre las gentes necesitadas y dejaron atrás la imagen del viejo acueducto romano. Fueron a asentarse en un apartado paraje a orillas del río Duratón. Cada uno levantó su propia ermita, separadas entre sí para poder hacer vida de soledad y penitencia. La suya, situada entre la de sus hermanos, ocupaba un saliente de roca al borde de un profundo barranco de 100 metros.
 Pasaron muchos años y cuando eran ya muy ancianos vieron que muchas gentes marchaban al norte en desesperada huida de los invasores del sur. Sería en los primeros meses del año 712 cuando Frutos alimentó las esperanzas de cristianos apenados y atemorizados de las matanzas que los invasores mahometanos provocaban en su despiadada ocupación del reino visigodo. Trató incluso la conversión de los musulmanes que merodeaban en sus proximidades. 
Cuando los musulmanes acosaron a Frutos con intención de matarle, el santo marcó con su cayado una raya en el suelo diciéndoles que no pasaran de ahí. Según iba marcando el terreno, éste se hundía abriéndose una profunda e insalvable brecha. Los moros, admirados de semejante milagro, abandonaron el lugar
  Esa brecha es conocida como "La cuchillada de san Frutos". Muchos de sus hechos van impregnados de milagrosa santidad.
 Murió en el año 715 a los 73 años. Sus hermanos Valentín y Engracia le enterraron en la pequeña ermita donde había vivido tantos años. Ellos fueron martirizados por los moros y murieron decapitados. Sus cuerpos fueron enterrados junto al de su hermano.
 Mas de tres siglos quedó abandonado aquel sitio hasta su repoblación cristiana de principios del siglo XI. Los benedictinos de Silos construyeron un  monasterio en el lugar santo de la antigua ermita. San Frutos fue proclamado santo de la diócesis de la recién repoblada Segovia y hasta allí se llevaron sus restos.
 La iglesia que hoy se puede contemplar fue terminada de construir el año 1100. Es, por tanto, una de las construcciones románicas más antiguas del sur de Castilla. Tierra de frontera.
 El entorno natural de las hoces de el río Duratón con su salvaje belleza debió contar mucho para la elección de este sitio para la fundación de un monasterio.
 Es un templo sobrio que nos transmite fielmente los tiempos de gesta y epopeya frente al morisco. Para poder acceder a él tenemos que cruzar el puente de piedra construído en 1789 para salvar "La cuchillada".
Todo el conjunto es Monumento Nacional desde junio de 1931
Los restos del monasterio los encontramos entre la cuchillada y la ermita.
 Cerca de aquí está "la ermita de los siete altares". Se trata de una santuario de un eremitorio visigodo dentro de una cueva. En ella  la comunidad la agrandó y socavo en la propia roca una serie de altares con forma de arco de herradura. Esta cueva sería el punto de encuentro de los eremitas que habitaban dispersos en la comarca.
 Por ultimo nombrar el Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz.
Por la zona de la que estamos hablando, el río Duratón transcurre dibujando caprichosos meandros. Sobre una fina lengua de tierra en el fondo del meandro de Los Ángeles se ubica el Monasterio. El lugar posiblemente fuera el antiguo emplazamiento de un anacoreta. Primero se levantó un monasterio benedictino. Sobre él otro franciscano que se derrumbó el 7 de septiembre de 1492. Solo quedó en pie la iglesia donde la comunidad franciscana rezaba maitines y por ello se salvó.
La reina Isabel la Católica, ferviente devota de la Virgen de la Hoz  visitó en varias ocasiones el monasterio donde llegaría a tener alojamiento propio, al enterarse del desastre, ordenó la reconstrucción inmediata.
 La desamortización de Mendizabal de 1835 provocó el abandono del Monasterio hasta nuestros días. 
 Este paraje se encuentra al noroeste de la provincia de Segovia, cerca de la localidad de Sepúlveda.










Las fotografías que ilustran esta entrada las he encontrado en internet, ignorando si tienen derecho de autor. Si usted sospecha que he faltado a su decerecho por este concepto, no tiene más que hacérmelo saber en un comentario en la entrada y la imagen en cuestión será eliminada.

12 jul 2011

CASTILLO DE GUZMÁN EL BUENO DE TARIFA

Con admiración y simpatía, dedicado a Pfunes.
Tarifa es la ciudad española más al sur, la más meridional, desde la que se domina el estrecho de Gibraltar, desde la que se divisa otro continente, el África. Su situación geográfica la convierte en un enclave estratégico de primer orden. Así lo entendieron los invasores musulmanes por lo que la amurallaron y construyeron un castillo allá por el año 960  por orden del califa Abderramán III. Su proximidad a África favorecía el desembarco de oleadas continuas de invasores moros, los cuales defendían la plaza de los intentos de reconquista de los cristianos.
  Por fin, tras varios meses de asedio, el día 21 de Septiembre de 1292, festividad de San Mateo Apóstol, los castellanos pudieron hacer una brecha en una puerta falsa, un postigo de la fortificación. Aquel acontecimiento es recordado en la lápida que reza:

"En 21 de Septiembre de 1292 reynando en España Sancho el Bravo se gano esta ciudad a los moros, por esta postigo que esta en esta sitio y se llama de Santiago y quedo para su gobierno Rodrigo de Mendoza, maestre de Calatrava."

Tres años después, en 1295, se encontraba defendiendo el castillo Alonso Pérez de Guzmán. Los moros, que pusieron cerco al castillo, instaron a Alonso a entregar el castillo con la amenaza de asesinar a su hijo que había caído preso de los musulmanes. Fue entonces cuando don Alonso Pérez de Guzmán prefirió sacrificar a su hijo antes que entregar la población, tirando incluso, desde el torreón octogonal, su propio cuchillo para que lo mataran.
 Este heroico gesto de Guzman, tiene su reseña en la Crónica de los Reyes de Castilla. Dice así:

 "E el infante don Juan tenía un mozo pequeño, fijo de este don Alfonso Pérez, e envió decir a este don Alfonso Pérez que le diese la villa, e sino que le mataría el fijo que el tenía. E don Alfonso Pérez dijo que la villa que gela non daría: que cuanto por la muerte de su fijo, que él daría el cuchillo con que lo matase, e alanzóles de encima del adarve un cuchillo, é dio que antes quería que le matasen aquel fijo e otros cinco si los toviese, que non darle la villa del Rey su señor; de que el ficiera homenaje; é el infante don Juan con saña mandó matar a su fijo antél, é con todo esto nunca, pudo tomar la villa".

Desde entonces, al castillo de Tarifa se le conoce como el castillo de Guzman el bueno.

El castillo se situa sobre un promontorio, una meseta rocosa dentro del casco histórico de Tarifa, orientando al mar su flanco sur. Su planta es un rectángulo irregular de 1.5 hectáreas.
   Originariamente, tenía quince torres repartidas a lo largo de sus murallas.
El paso del tiempo ha hecho que los sucesivos ocupantes del castillo lo fueran adaptando a las nuevas técnicas de guerra.
Así, a partir del siglo XI se levantó alrededor de la fortaleza un antemuro que siendo de altura menor a la muralla del castillo ofrece una dificultad añadida al posible asaltante. Hoy en día carece de las almenas defensivas originales. La puerta del antemuro tiene una entrada de doble recodo o zigzag para dificultar el asalto.         

No fue hasta el siglo XIV que se construyó la torre del Homenaje sobre la torre original musulmana. En tiempos alcanzó los 20 metros de altura.
Una estructura fuera del castillo pero unida a él mediante una muralla, lienzo o coracha de unos 40 metros se levanta desde el siglo XII una torre octogonal de origen almohade. Se trata de la torre de Guzman el Bueno.

Por otra parte y en relación al apellido y sobrenombre del personaje Alonso Pérez de Guzmán, "Guzman el Bueno", traigo una reseña del libro "La resurrección del héroe" de Miguel Serrano. Dice así:



"Son estos los Dioses que entran a combatir a esa Fuerza extraña que ha corrompido la pureza antehistórica, arriesgando la contaminación de su sangre ígnea, al plasmar aquí sus formas, materializándolas, aprisionándolas en el "Universo concentracionario y recurrente".
Dios es Goten, o Gott, en alemán, y es God, en inglés. Viene de Gut, bueno en alemán, y Good, bueno en inglés. Es decir; Dios es Bueno, es Lo Bueno. También es Güeno; en castellano arcaico, del Cid, de los   de España. Y hombre bueno es Gutman, en alemán y es Guzmán, en castellano­ gótico, o visigótico. Por ello, el Rey Felipe II de España decía que "la guerra de Chile contra los araucanos le había costado la flor de sus Guzmanes", queriendo significar lo mejor de sus visigodos, de sus "hombres buenos", o güenos. De sus godos. Y no deja de ser curioso que los cátaros del Languedoc gótico, también ocupado por los visigodos, se llamaran a sí mismos Bonhommes; es decir, hombres buenos. Porque Dios es Bueno".

En definitiva, decir Guzmán el Bueno no deja de ser una redundancia:







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18 jun 2011

SANTA CUEVA DE COVADONGA


PELAYO
 En el año 711, unos invasores provenientes del Norte de África derrotaron en una batalla cerca del Rio Guadalete a las tropas del que fuera el último rey godo, Rodrigo.

 La resistencia goda escapa al norte de la península, buscando refugio en los Picos de Europa. No había unión entre ellos. El rey Rodrigo tenía como oponente a Witiza, cuyos partidarios mataron al duque Fafila,  guardia personal del rey. Su puesto lo ocupó su hijo, Pelayo que huyó de los de Witiza que se habían hecho aliados de los invasores.

 Los invasores ocuparon la península ibérica en once años, de manera que los godos terminaron acorralados en los Picos de Europa. Un pequeño grupo de una treintena de hombres y una decena de mujeres vino a ser el último bastión de resistencia. Capitaneados por Pelayo se hicieron fuertes en el monte Auseva, donde una oquedad les sirvió de fortaleza.

LA SANTA CUEVA

 Los invasores musulmanes dirigidos por el que fuera su comandante Alkama y el obispo traidor Oppas, intentaron reducirlos en numerosas ocasiones pero sus ataques eran heróicamente repelidos. Por fin, en su retirada a sus bases de Leon y Gijón sufrieron las hostigamiento de las guerrillas astures, diezmandolos notablemente.

SEPULCRO DE PELAYO

 Esto es lo que se ha venido a llamar la Batalla de Covadonga, de la que hay testimonio en las crónicas tanto cristianas como musulmanas. Ocurrida en el año de 722 es el punto de partida de "La Reconquista". Hito para toda la cultura occidental. La salvación de Europa y de su civilización. Nuestra civilización.
 Covadonga debe ser pues el altar de Europa, el  escudo protector de la cristiandad, el puntal del humanismo. 
 Así lo reconoció el mismo Pelayo, que proclamado rey por aclamación, hizo entronizar  una imagen de la Virgen en aquella cueva protectora. Reconocieron a la Virgen como intercesora para la victoria sobre los musulmanes. Aquella imagen fue conocida Maria Santísima de las Batallas y su custodia y veneración esta confirmada desde el siglo VIII.

 Mediado el siglo VIII, el rey Alfonso I el Católico mandó construir el templo en la cueva que custodiaría la imagen original que pusiera Pelayo hasta que en el año 1777, un desafortunado incendio la hizo desaparecer.
 El cabildo de la Catecral de Oviedo haría entrega en 1778 de la imagen que podemos contemplar actualmente.

 El aspecto general que disfrutamos de la Cueva Santa se debe a los trabajos realizados por el arquitecto Luis Menéndez Pidal Álvarez.
Los pies de la "escalera de la Promesa", de 101 peldaños, esta flanqueada desde 1970 por dos leones de mármol en actitud de reposo traídos desde un pazo de Betanzos en los años 60. Tras subir  accedemos al santo lugar atravesando una puerta de forja.
 Al pasar del túnel a la oquedad, hay dos sepulcros reales. Uno es el de Pelayo y su esposa Gaudiosa. Sus restos reposan ahí desde tiempos de Alfonso X.
 La inscripción dice:



"AQVI YACE EL SEÑOR REY DON PELAIO, ELLETO EL AÑO DE 716 QUE EN ESTA MILAGROSA CUEBA COMENZO LA RESTAVRACION DE ESPAÑA BENCIDOS LOS MOROS; FALLECIO AÑO 737 Y ACOMPAÑA SS M/gEr Y ErMANA"

 Un segundo sepulcro  es el que contiene los restos de el rey Alfonso I el Católico (yerno de Pelayo) y su esposa Ermesinda. La inscripción dice:
"AQVI YAZE EL CATOLICO Y SANTO REI DON ALONSO EL PRIMERO I SV MVJER DOÑA ERMENISINDA ERMANA DE DON FAVILA A QVIEN SVCEDIO. GANO ESTE REY MVCHAS VITORIAS À LOS MOROS. FALLECIO EN CANGAS AÑO DE 757."
Dentro de la cueva hay una Capilla-Sagrario de estilo neo-románico. Es obra de  Luis Menéndez-Pidal Alvarez. Data de 1939

En su interior encontramos un pequeño altar en piedra en cuyo frontal está representada en relieves de bronce la batalla de Covadonga. Tres colores diferencian los elementos. Dorado para los celestiales, plata para lo cristiano y en cobre lo morisco.
Un pabellón o baldaquino, donde se guarda la imagen de la Virgen de las inclemencias del tiempo propias de la zona.
El escultor valenciano Juan García Talens (1890-1961) decoró el interior de la cueva. Todo hace recordar la época visigótica como las lámparas inspiradas en las del tesoro de Guarrazar o el atril de bronce en forma de águila. 
 El entorno del conjunto se completa con una cascada de las aguas del río Covadonga que mana debajo de la cueva y forma un estanque ofreciendo un onírico paisaje.

 Hemos estado un breve instante en el Santuario de Europa, en el altar de Occidente, en el baluarte de la Cristiandad y del mundo civilizado. Esta cueva, esta Santa Cueva ha de ser lugar de peregrinación de todo aquel que tenga conciencia de lo que supuso para la humanidad lo acontecido allí el año de Nuestro Señor de 711.
 Me ha parecido que el significado histórico de la Santa Cueva tiene suficiente entidad como para dedicarle una entrada para ella sola. De la Basílica erigida en sus inmediaciones hablaremos en otra entrada. 

 

DETALLE DE EL FRONTAL DEL ALTAR

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2 jun 2011

SAN PEDRO DE LA MATA

Hace menos de dos meses que abrí este blog dedicado a los monumentos de España. Por mucho que le dedique, moriré de viejo sin haber insertado ni la mitad de las joyas que tenemos en nuestra querida patria.
 La selección de los monumentos es aleatoria. Dejo caer el dedo sobre el mapa, busco el monumento mas cercano a ese lugar, escudriño información en Internet y la planto en este humilde espacio.
 Cuando se habla de monumentos, se me viene a la mente grandiosidad, tener que mirar para arriba, edificios impresionantes, grandes superficies. Pero no siempre es así. Unas viejas ruinas pueden dar testimonio de su tiempo, nos enseñan historia y nos invitan a enlazar datos, fechas, reyes, batallas, santos...
 Este es el caso de San Pedro de la Mata. Son las ruinas de un templo visigodo, en las cercanías de la toledana Sonseca.
Construido por mandato del que fuera obispo de Toledo, San Eugenio (Siglo VII), y reedificada después por orden del rey Wamba (672-681),según la inscripción hallada en las cercanías.

Su planta es de forma de cruz, de brazos cortos, que en su zona central y a los dos lados del ábside, tiene adosadas unas habitaciones, lo que nos hace pensar que se trataba de un monasterio.
 Destaca el arco de medio punto, el que queda, de uno de los brazos del templo, así como los relieves en mármol con decoraciones vegetales y florales.

Según cuenta la tradición, en este templo se custodiaron los restos de Santa Quiteria.
 Santa Quiteria vivió en Galicia en tiempos del emperador Trajano (Siglo I). Guiada por un ángel viajó hasta las tierras toledanas de Marjaliza donde se asentó a practicar todas las virtudes cristianas junto a otras treinta mujeres.
Se le atribuye el hechode hacer brotar una fuente de aguas milagrosas  y propiedades curativas
Por ser defensoras de la doctrina de Cristo, el pagano Leutianano (señor de aquellas tierras) las mandó apresar, pero él mismo gozó de la conversión a la nueva fe.
Fue asesinada por unos sicarios enviados desde Galicia por su propio padre. Cuenta la historia que le cortaron la cabeza y que ella misma cogió y anduvo así unos doce kilómetros hasta el lugar que sería después la Ermita de San Pedro donde su Santo Cuerpo se dio sepultura a sí mismo.
 Siglos más tarde, el cura de una población cercana quiso certificar si ahí estaba el sepulcro de la Santa Quiteria. Al empezar a escavar, todos los presentes percibieron una fragancia que calificaron de celestial. No hacía falta mas. Aquel olor certificaba la presencia de la Santa.

 Las imágenes proceden de la magnífica página "ARTE PRERROMÁNICO ESPAÑOL"

23 may 2011

SAN MARTÍN DE FRÓMISTA


En la provincia de Palencia, en plena "Tierra de Campos", se encuentra Frómista. Es una localidad que en la actualidad tiene unos mil habitantes. Su economía se ha basado en el cultivo de cereales, especialmente el trigo, frumentum en latín. De ahí deriva su nombre.
Toda la comarca fue arrasada por los musulmanes en su invasión del siglo VIII, quedando la zona en una "tierra de nadie".  Tras la reconquista, Frómista fue repoblada por la condesa de Castilla, doña Mayor y su esposo el rey Sancho III el Mayor de Navarra. 

 Cuando doña Mayor quedó viuda dejó escrito en su testamento la voluntad de que parte de sus bienes se destinaran a la construcción de un monasterio benedictino.
 En la actualidad sólo queda la iglesia, que data de 1066. Bajo la advocación de San Martín, esta joya destaca  como una de las cumbres del estilo románico en España y aún en toda Europa.
San Martín de Frómista tiene íntima relación con otros monumentos románicos del Camino de Santiago (Catedral de Jaca o la basílica de San Isidoro de León).

Consta de tres naves paralelas de medio punto (semicirculares), cada una con su ábside (cabecera), y un cimborrio (Torre que realza una bóveda) octogonal en el crucero.
Desde el exterior, destacan dos torres cilíndricas a ambos lados de su fachada principal y los canecillos que decoran todo el alero de los tejados.
De este templo de sencillas lineas, nos llama la atención los capiteles de las columnas del interior. Una excelente galería fotográfica de ellos la tenéis pinchando AQUÍ.

La sensación de perfecta conservación del edificio se debe a una restauración llevada a cabo a finales del sigloXIX que, parece ser, la dejó desprovista de los canecillos de contenido explícitamente sexual.


 No puedo dejar esta nota sobre San Martín de Frómista sin hacer mención especial a D. Antonio García Omedes, que no supo negarse en la colaboración para este humilde trabajo.